Cómo presentarse al trabajo tras la excesiva exaltación de la amistad durante la comida o cena de empresa

Es época de celebraciones por el fin de año y la Navidad, y en el mundo de los negocios son típicas las cenas y comidas de empresa. El cambio de escenario para encontrarse con los compañeros de trabajo, muchas veces provoca situaciones un tanto embarazosas, como es el caso de los que tienen que presentarse al trabajo tras una excesiva exaltación de la amistad durante un evento de empresa. ¿Qué harías tú si te sucediera algo así a ti?

Las 9 reglas de oro en las comidas y cenas de empresa

Si vas a una comida o cena de empresa, debes saber que hay 9 reglas de oro que siempre hay que respetar:

  1. Compórtate con total naturalidad pero sin pasarte de la raya, déjate de llevar y, si no te han pedido que animes el cotarro, deja que sean los responsables quienes marquen el ritmo.
  2. No olvides la jerarquía, dado que el cambio de escenario no cambia los roles que se desempeñan en la empresa.
  3. Respeta las normas de etiqueta, si hay que ir de etiqueta o de casual, procura en ambos casos cumplir y vestir sin atuendos demasiado llamativos.
  4. Nunca hables mal de personas que no están presentes, menos aún si son empleados que no han asistido al evento. En la medida de lo posible, evita sacar temas de trabajo.
  5. Si ves que la cosa se desmadra demasiado y el tema no va contigo, busca una buena excusa y da por finalizada la fiesta.
  6. No bebas más de la cuenta, sobre todo si hay que trabajar después de comer o al día siguiente.
  7. Si puedes, evita llevar el coche, no vaya a ser que un par de copas de vino te hagan ser protagonista no deseado.
  8. No subas fotos a redes sociales en el momento de la comida o cena, dado que lo que en plena fiesta puede parecer una buena idea, al día siguiente y sin tantos ánimos, puede ser todo lo contrario. Además, no todo el mundo está de acuerdo en que se compartan fotos suyas, por lo que debes pedir antes su consentimiento.
  9. Las relaciones con gente del trabajo están muy bien, pero seguramente habrá algún otro momento mejor que un evento de empresa para decirle lo enamorado que estás a otra persona de tu equipo. Sé prudente y si ves que no lo puedes evitar, nunca pierdas las formas y el respeto.

Estas normas no siempre son fáciles de cumplir, dado que depende mucho del tipo de empresa y del perfil de las personas que asistan a la cena o comida. Lo importante es tenerlas presentes para poder pasar por uno más del grupo, sin desmadres que al día siguiente puedan poner en un compromiso a cualquiera de los asistentes.

Así que los chistes, las bromas del WhatsApp, las fotos en redes sociales y los excesos, es mejor dejarlos para un entorno más cercano y de verdadera confianza.

¿Qué hago si me paso de la raya en una cena o comida de empresa?

Por mucho que se quiera conseguir dejar una buena imagen en una cena de empresa, hay veces que la cosa empieza y sube en intensidad y acaba de una forma inesperada. Unas copas de más, una propuesta a otra persona del equipo, un tono excesivamente informal con algún jefe demasiado serio, un protagonismo inesperado por alguna acción fuera de lo convencional, entre otras situaciones, pueden provocar que al día siguiente sea un poco embarazoso acudir al trabajo y presentarse ante algún compañero o jefe.

¿Qué debemos hacer si esto nos pasa? Lo mejor es actuar con naturalidad y actuar en consecuencia. Los eventos de empresa abren muchas veces el camino para romper las barreras que nos separan dentro de la empresa, provocadas por el uso inadecuado del organigrama y de un liderazgo a la antigua, pero no son la llave que lo cambia todo.

Hay jefes que son más reacios a cambiar de actitud y que pueden mostrarse muy cercanos en un evento de empresa pero dentro de la oficina se transforman y vuelven a ser los tipos serios y fríos de siempre. En Japón se dice que llevan muy bien lo de salir de fiesta y beber en exceso, exaltando la amistad y rompiendo las normas de etiqueta y barreras jefe-empleado, para al día siguiente ir a la oficina como si no hubiera pasado nada la tarde-noche anterior.

A tener en cuenta también, si la cosa ha ido demasiado lejos y hay que pedir unas disculpas, lo mejor es hacer de tripas corazón y presentarse discretamente ante quien sea para expresarlas. Cuanto antes, mejor, ya que si se deja pasar un tiempo se pueden alimentar rumores y leyendas urbanas que es mejor atajar cuanto antes. Es mejor pasar un poco más de vergüenza, que ser el «personaje del mes» y estar en boca de todos los empleados del negocio.

Por último, si hay que reírse de uno mismo, lo mejor es hacerlo porque ayuda a que un posible problema se diluya y se eviten tensiones provocadas por haber ido un poco más allá de lo esperado en la cena o comida de empresa.

En Blog HF | Las reglas no escritas de los negocios

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