¿Qué papel cumplen los delegados de prevención en las empresas?

Pese a que el empresario está obligado en diversas cuestiones relativas a la prevención de riesgos laborales, los empleados tienen derecho a participar junto a la empresa en dicha materia, mediante sus delegados de prevención.

Hablamos de una representación especializada y regulada por la ley, que dispone de facultades y competencias específicas en materia de PRL, y que puede completarse con un Comité de Seguridad y Salud, obligatorio en las empresas de más de 50 trabajadores.

A este personal designado le corresponde la tarea de velar por los intereses de los empleados, asumiendo funciones de vigiliancia, control, comunicación y análisis de la información suministrada por la empresa en relación a la salud y a la seguridad de los trabajadores.

¿Qué competencias tiene un delegado de prevención?

Tal y como hemos comentado, el delegado de prevención podrá colaborar con la dirección de la empresa a la hora de mejorar la acción preventiva de la organización.

Para ello, tienen derecho a ser consultados por la empresa en relación a las acciones relacionadas con la prevención de riesgos laborales, disponiendo de 15 días para elaborar un informe desde que son informados. Si no se emitiera ninguno pasado ese plazo, el empresario podrá poner en marcha su decisión libremente.

Además, podrán cooperar en las acciones de promoción y fomento de la seguridad en el trabajo, supervisando la correcta aplicación de la normativa en materia de prevención, ejerciendo una labor de vigilancia y control.

En la práctica, los delegados de prevención podrán acceder a la información y documentación que sean necesarios para el correcto desempeño de sus funciones, pudiendo acompañar a los técnicos en las evaluaciones y a los Inspectores de Trabajo y Seguridad Social en la comprobación del cumplimiento de la normativa.

También podrán recibir la información obtenida por el empresario de terceros, en materia de seguridad y salud de los empleados, a visitar cualquier dependencia del centro de trabajo para controlar y vigilar el estado de las condiciones laborales, sin que se alteren los procesos productivos.

Además, en caso de riesgo o accidente, podrá recibir información de los daños a la salud de los trabajadores y de las circunstancias en los que se produjeron, pudiendo proponer medidas preventivas. En caso de que el empresario no las adoptara, deberá ser de manera justificada.

Todas estas funciones, se entenderán como parte de sus competencias, por lo que se utilizará el crédito de horas que se establezca para los representantes de los trabajadores en el Estatuto de los Trabajadores.

¿Cuántos delegados de prevención podría tener mi empresa?

Como representantes de los trabajadores, deberán ser designados por los órganos de representación general, es decir, por los delegados de personal y/o por los comités de empresa, pero quedando limitado su número máximo por el artículo 35 de la Ley 31/1995 según la extensión de la plantilla de nuestra empresa.

En las empresas de hasta 30 empleados, el delegado de personal será el que podrá asumir las funciones específicas del delegado de prevención, mientras que en aquellas que tengan entre 31 y 49, dicho puesto será cubierto por aquel empleado (1) que fuese elegido entre los delegados de personal de la empresa. Desde dicho tamaño, se sigue el siguiente cuadro:

  • De 50 a 100 empleados: Un máximo de 2 delegados de prevención
  • De 101 a 500 empleados: Un máximo de 3 delegados de prevención
  • De 501 a 1.000 empleados: Un máximo de 4 delegados de prevención
  • De 1.001 a 2.000 empleados: Un máximo de 5 delegados de prevención
  • De 2.001 a 3.000 empleados: Un máximo de 6 delegados de prevención
  • De 3.001 a 4.000 empleados: Un máximo de 7 delegados de prevención
  • De 4.001 en adelante: Un máximo de 8 delegados de prevención

En esta tabla se considera empleado a todo contrato mayor de un año, pero también a todos aquellos que hayan acumulado 200 días de trabajo durante el año anterior, aunque el contrato sea de duración inferior. Es decir, cada 200 días acumulados por un trabajador con contrato inferior al año, contará como un empleado a efectos del cómputo.

Por otro lado, el tiempo que necesiten estos delegados específicos para ser formados en dicha materia, se considerará tiempo de trabajo, de modo que su coste deberá ser asumido por la empresa, y es importante destacar que no deberán comunicar la información privilegiada sobre la empresa a la que pueda tener acceso por el desarrollo de sus funciones.

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